De lo que esconde el trasero
Causó furor con su inusual manera de hacer campaña en las elecciones municipales de Roma: empapeló la ciudad con 7.000 carteles que mostraban su llamativo trasero y con el siguiente slogan: "Basta con esas caras de culo". Ella es Milly D'Abbraccio, famosa actriz porno italiana que aspira a un puesto en los distritos IX y X de la capital en la lista del Partido Socialista.
Mucho antes que ella la cantante-actriz Jennifer López había logrado asociar la imagen de latinidad con el elogio de su trasero y avanzó con ese gesto hacia una triple guerra simbólica contra la exclusión: " 'mostrar el culo' como una señal de orgullo; 'bésame el culo' como una forma de venganza contra una mirada cultural hostil; y 'te voy a meter una patada en el culo' para contrarrestar la explotación económica implícita en el racismo" (Frances Negrón-Montaner, El trasero de Jennifer López, Revista Nueva Sociedad, Nº 201).
Sin dudar que el culo se encuentra en una maraña de sentidos. Freud señalaba que la invitación a ver (0 acariciar) visualmente el trasero era un acto de ternura que ha sido rebasado por la represión. Por su parte, el filósofo ruso Mijail Bajtin destaca que mostrar el trasero es un signo de venganza: "El trasero es la 'parte de atrás de la cara', la 'cara virada hacia adentro'. El gesto grotesco de mostrar las nalgas aún se utiliza en nuestros tiempos".
Con estas referencias, bastante llama la atención que en la campaña electoral desplegada en Paraguay para las próximas elecciones del 20 de abril, en la lista 1, muuuuchos de los que entrarán como Senadores, Diputados y otros cargos, ni siquiera se animan a exponer la cara, esa parte que sería - parafraseando a Bajtin- 'la parte de adelante del trasero'.
¿Sería ese gesto indicador de la inutilidad de sus portadores para construir y sostener experiencias democráticas? Esconder la cara podría anticipar - y son 6 décadas de experiencia - que una vez instalados en sus cargos se dedicarán a la consuetudinaria tarea de 'patearnos el trasero'. Entonces, ¿qué es más obsceno? ¿Que la Milly D'Abbraccio empapele Roma con su trasero o que ciertos ciudadanos locales escondan la cara?




Comentarios
Muy interesantes Avetrueno las reflexiones del trasero, me gusta que exista en el blog un sitio para que se escuche su voz de ultratumba, una convocatoria audaz la suya. Pese a todo y a tanta represión, nos decimos entre expresiones escatológicas en las que el culo y sus derivados son protagonistas.* Me gustó el slogan de la Milly D Abraccio. Después de todo ¿Quién no ha sufrido caradeculo?.
Pensaba en “la caradeculo”, como expresión singular que logra condensar dos tendencias, mostrar el trasero y esconder la cara y o viceversa. También se me venían unos cuantos rostros de la política, carasdeculo crónicos y las ganas de decirles: ¡a mover el culo!. ¡a mover el culo!.
El fotoshop rejuvenece, elimina cicatrices, arrugas, pero nada puede hacer contra la caradeculo.
¿Es la “caradeculo” una disposición “pedorra” del propio rostro o una expresión letrinosa de nuestra alma?.
(una pregunta del trasero, para las filosofías inútiles)